Alimentación, verano y Bongranade (I): la hidratación

El aumento de las temperaturas durante el periodo estival, acompañado de otros factores como la mayor exposición al sol y la alteración de los horarios, tanto laborales como de ocio, hace que nuestro cuerpo sufra la pérdida de líquidos, provocando una deshidratación que puede tener consecuencias como el cansancio continuo, el malestar general o calambres. Por eso, desde Bongranade queremos ayudaros a conocer diferentes maneras de hidrataros en el primero de nuestros monográficos titulado ‘Alimentación, verano y Bongranade’.

LA IMPORTANCIA DE ESTAR HIDRATADO

Nuestro organismo sufre continuas pérdidas de líquido a través del sudor, la orina o la propia respiración a lo largo del año, pero este hecho incrementa durante los meses de verano debido a las altas temperaturas. Dentro del organismo, el líquido es de vital importancia, ya que ayudan a transportar los nutrientes del cuerpo, además de contribuir al correcto funcionamiento metabólico y regular la temperatura corporal.

Cuando la temperatura ambiente es más elevada que la del cuerpo, este suda para regularse y si esos líquidos no se reponen adecuadamente, la persona puede llegar a deshidratarse, problema que tiene los siguientes síntomas: cansancio, dificultades para realizar actividades intelectuales, calambres, náuseas o el aumento del ritmo cardiaco.

BEBER ANTES DE TENER SED

Aunque no sintamos la necesidad de beber agua en verano, hemos de beber antes de tener sed. Durante la época estival, hay que beber líquidos de forma continuada y regular durante todo el día.

Además de agua, en la dieta debemos incluir zumos, lácteos, caldos o infusiones que aporten, además de contenido hídrico, nutrientes que ayuden a nuestro bienestar. Frutas y verduras, alimentos con alto contenido en agua, también ayudan a hidratarnos, además de saciar nuestro apetito; ese aporte adicional de sales minerales o el potasio presente en la banana o el tomate, supone un plus de cara a una completa hidratación.

CONSEJOS PARA LA HIDRATACIÓN EN VERANO

Con todo lo anterior, os traemos algunos consejos:

- Beber entre dos y tres litros de líquido al día, repartidos a lo largo del mismo.

- No pases mucho tiempo sin beber, sobre todo si vas a estar al aire libre y expuesto al sol.

- La importancia de la hidratación para los niños: vigila que tomen suficientes líquidos, hagan lo que hagan.

- Evita salir en las horas de máximo calor y busca la sombra en la medida de lo posible.

- Aumenta la ingesta de líquidos si practicas algún deporte o realizas algún esfuerzo físico.

- Limita la ingesta de bebidas de contenido alcohólico, ya que el alcohol tiene un efecto diurético y ayuda a perder líquidos a través de la orina; de todas maneras, nunca sustituyas el agua, los refrescos o los zumos por este tipo de bebidas.

BONGRANADE Y LA HIDRATACIÓN

Además de todas las recomendaciones anteriores, ¿te has parado a pensar en los beneficios que Bongranade aporta a tu hidratación durante el verano? Su gran cantidad de propiedades y nutrientes hacen que incluir un Bongranade al día durante el periodo estival sea un complemento perfecto para que sentirte bien y que te noten bien.

Tomar Bongranade en verano supone reforzar el sistema inmunológico, del que parecemos olvidarnos durante las vacaciones, además de reducir la presión arterial, el colesterol y los cólicos intestinales. Sin duda, se trata de un complemento perfecto para disfrutar del calor y preparar la llegada de Septiembre.

Post_Bongranade

Además de complementar el aporte de líquidos a tu organismo, las vitaminas C y B5 de su interior, además de otros minerales, ayuda a que tu piel se mantenga joven y sana, aunque añadimos que durante el verano, es muy importante protegerla de los rayos de sol. Una buena crema protectora y ese aporte de vitaminas, harán que tu bronceado sea un moreno, sobre todo, saludable.

Fuentes: a, b y c