Alimentación, verano y Bongranade (II): ¡a comer!

Con la llegada del verano, alteramos nuestro día a día, influyendo en todos los hábitos y horarios de nuestro cuerpo. Tras pasar todo el año cuidando nuestro cuerpo para la llegada de estos ansiados meses de calor, alteramos sus biorritmos para desconectar y darnos esos pequeños homenajes que influyen en nuestra alimentación. Por eso, desde Bongranade os ofrecemos algunos consejos para cuidar tu alimentación este verano, dentro de nuestro monográfico titulado ‘Alimentación, verano y Bongranade’.

¿QUÉ DEBERÍA COMER EN VERANO?

En general, recomendamos seguir una alimentación más ligera y baja en calorías de lo habitual, reduciendo así el aporte de grasas e hidratos de carbono. Esta pequeña modificación, así como el hecho de llevar a cabo 4 o 5 comidas al día –manteniendo horarios- hace que podamos espaciar la ingesta de alimentos, evitando el exceso en las comidas principales.

La hidratación, clave en estas fechas tal y como os contamos en el primer monográfico de esta serie, es el complemento ideal para una correcta alimentación estival. Aunar estas recomendaciones alimenticias junto al consumo de dos litros de agua diarios, garantiza un cuerpo listo para disfrutar del verano sin sufrir las consecuencias de sus excesos.

NUTRIENTES ESENCIALES

Para llevar a cabo una dieta veraniega equilibrada es importante ingerir los nutrientes de modo equilibrado y no olvidar ninguno de los grupos de la pirámide de la alimentación, como grasas, hidratos de carbono y proteínas, cambiando sus proporciones.

Las grasas son menos necesarias y se deben reducir, así que es obligado prescindir de comidas grasientas y fritos que pueden hacer más pesada la digestión y que aportan calorías extras innecesarias. En su lugar se puede optar por las verduras y hortalizas, en forma de ensaladas y sopas frías, que se toman frescas y crudas. Estos platos descienden la temperatura del cuerpo.

No deben faltar las frutas en la dieta veraniega, tan variadas y apetecibles durante la época de calor, pero se deben tomar sin azúcares añadidos y como parte de una alimentación completa, no en forma de dietas extravagantes y exclusivas. Una dieta a base solo de fruta no es recomendable, entre otras razones, por su alto contenido en azúcares.

CONSEJOS PARA DÍAS DE CALOR

  • Evitar llevar a la playa u otros lugares con altas temperaturas salsas caseras a base de lácteos o huevo. En este caso, es mejor optar por salsas comerciales y siempre dentro de neveras sin romper la cadena de frío y durante un corto plazo de horas.
  • No descongelar carnes y pescados a temperatura ambiente. Descongelar dentro de la nevera.
  • No conservar las sobras de los platos dentro de microondas u hornos. Meter dentro de la nevera.
  • No comprar pescados, mariscos o moluscos en puestos ambulantes.
  • No realizar comidas muy copiosas ya que favorecen al malestar digestivo.
  • No abusar del alcohol ya que favorece a la deshidratación.
  • Consumir bebidas isotónicas en caso de realizar ejercicio o deporte. Hay que evitar realizarlo en horas de mayor temperatura.

EL APORTE EXTRA DE BONGRANADE

Nuestras sales minerales se pierden, entre otras formas, a través del sudor; es importante, como hemos dicho antes, consumir más frutas, vegetales y pescado y aumentar el aporte de antioxidantes naturales como los carotenos -propios de las verduras y frutas de color anaranjado, amarillo, rojo-, así como el de la vitamina C o la vitamina E cuya fuente principal se encuentra en el aceite de oliva y los frutos secos, entre otros alimentos.

Añadir Bongranade a nuestra dieta veraniega nos aportará una gran cantidad de nutrientes que no solo complementarán la dieta en estas fechas, sino que prepararán nuestro organismo de cara al regreso a nuestra rutina. Bongranade, granada 100 % exprimida, posee hasta tres veces más antioxidantes que el té verde, el vino tinto o el zumo de naranja debido a sus distintos componentes activos (ácidos fenólicos, flavonoides, taninos hidrolizables y punicalaginas).

Las punicalaginas son uno de los mayores antioxidantes descubiertos, siendo los verdaderos responsables de las propiedades beneficiosas de Bongranade. Dicho antioxidante es, junto con los antocianos (los responsables de darle el atractivo color rojo, tanto al fruto como a su zumo) los encargados de dar a su fruto todo su poder antioxidante. Permiten regular la tensión arterial, siendo especialmente útiles en el tratamiento de la hipertensión arterial y en personas con alta carga de estrés oxidativo (obesidad, fumadores, diabéticos, etc).

Bongranade posee, según estudios científicos realizados, un alto contenido en punicalaginas que lo convierten en una nueva y cómoda forma de consumir salud, ¡máxime en verano!

Fuentes: a, b y c