Bongranade y la obesidad

¿Cómo puede Bongranade ayudar a prevenir la obesidad, recientemente calificada por la Organización Mundial de la Salud como “la nueva epidemia global”?

LA OBESIDAD

La obesidad es una de esas de esas patologías arraigadas en el imaginario colectivo, cuya explicación y tratamiento quedan siempre canibalizadas por las ideas preconcebidas que tiene la sociedad. Es común la confusión entre obesidad y el aumento de peso o la mala alimentación, cuando en realidad es algo más profundo que todo eso.

Entendemos por obesidad la acumulación excesiva de grasa o hipertrofia general del tejido adiposo en el cuerpo. O sea, que cuando las reservas naturales de energía de los humanos se acumulan, sobrepasando los límites marcados como saludables, esta saturación es susceptible de convertirse en la raíz de numerosos problemas de salud o enfermedades. Tanto es así, que la obesidad es el quinto factor de riesgo de defunción en el mundo.

Blog_Bongranade_2

¿CÓMO PREVENIRLA?

Esta amenaza creciente para el planeta ha tenido muchos focos de estudio. Desde el fomento de hábitos de vida saludables, pasando por la práctica de dietas milagro o remedios más mundanos, encorsetados en el acervo popular, esta batalla en contra de la obesidad no tiene todavía un vencedor claro.

La intervención de la dieta por medio de especialistas, de forma controlada y coherente, es una de las estrategias elegidas para el mantenimiento de esa pérdida de peso. Una intervención donde la pirámide alimenticia cobra protagonismo y donde la granada es una de las principales artífices en la prevención de la obesidad.

LA GRANADA COMO PROTAGONISTA

Tradicionalmente, la granada, incluida sus raíces, corteza de árbol, jugo de frutas, hojas y flores, se ha utilizado para tratar dolencias de diversa índole (hemorragias, diarreas, acidosis e infecciones microbianas), pero la investigación en profundidad de esta “superfruta” ha demostrado la presencia de poderosas propiedades anti-inflamatorias, propiedades antioxidantes y propiedades antitumorales.

Muchos de esos efectos beneficiosos para el organismo están relacionados con la presencia de antocianinas, taninos y altísimos niveles de antioxidantes, incluyendo polifenoles y flavonoides.

LAS PROPIEDADES

El consumo de todos estos nutrientes, a través de la granada, provoca un altísimo contenido en antioxidantes (con unos niveles superiores al de, por ejemplo, otros zumos naturales). Estos antioxidantes han demostrado proteger contra el colesterol y tienen efectos anti-edad.

También son notables las investigaciones realizadas que demuestran el efecto de las propiedades de la granada sobre la presión arterial y la salud cardiovascular.

MECANISMO DE ACCIÓN

Diferentes mecanismos han sido propuestos por investigadores y académicos para explicar los efectos anti-obesidad de los diferentes constituyentes de la granada. La reducción del peso corporal mediante la ingesta de granada, en sus diferentes vertientes, se ha demostrado en varios estudios, confirmándose las hipótesis previas de los investigadores: la granada inhibe la actividad de la lipasa y reduce la absorción intestinal de la grasa contenida en los alimentos aumentando al mismo tiempo su excreción. de esta forma se regulan de manera más eficiente los recursos para nuestro día a día.

BONGRANADE

Estas evidencias científicas relatan la eficacia de la granada como alimento a introducir en las dietas que tengan como objetivo disminuir la obesidad, demostrando que los nutrientes que Bongranade contiene, pueden ser muy útiles para prevenir la obesidad.

Un pensamiento en “Bongranade y la obesidad

Los comentarios están cerrados.